Buah, ya te digo… Y todavía mientras se las crean ellos mismos… pues tiene un pase. El problema es que se encarguen de difundir lo que para ellos es cierto entre los demás. Contándole un montón de milongas inciertas a amigos comunes. Entonces ahí sí que es peligroso…
Lo único que le veo de bueno, es que aprendes de qué pie cojea cada uno. Porque a mi me viene alguien contándome algo que me parece increible (y sin que me parezca tan increible) de alguien a quien conozco y conozco bien y lejos de darle la razón, mando al cuerno a ese que pretende calentarme de mi amigo. O, como poco, antes de creerme la milonga a pies juntillas, voy y le pregunto a la otra parte si es cierto o no. Es ahí donde te das cuenta quién te conoce bien y quién no. Y quién es tu amigo y quién a la mínima que le van con un cuento, te manda a hacer puñetas sin molestarse siquiera en hablar contigo…
No te voy a decir que no decepciona, pero siendo objetivos, “amistades” así, ¿pa qué las quieres?. Amistades así, sobran. Ya lo dice el refrán, a enemigo que huye calentado por terceros, puente de plata. O algo así jajajaja
Di algo, preferiblemente interesante
Pablo Garcés, sueño de noche y duermo de día. Tengo jet lag permanente. Soy licenciado en decir gilipolleces y además creador de varios proyectos que puedes ver ordenados en pablogarces.com.
Buah, ya te digo… Y todavía mientras se las crean ellos mismos… pues tiene un pase. El problema es que se encarguen de difundir lo que para ellos es cierto entre los demás. Contándole un montón de milongas inciertas a amigos comunes. Entonces ahí sí que es peligroso…
Lo único que le veo de bueno, es que aprendes de qué pie cojea cada uno. Porque a mi me viene alguien contándome algo que me parece increible (y sin que me parezca tan increible) de alguien a quien conozco y conozco bien y lejos de darle la razón, mando al cuerno a ese que pretende calentarme de mi amigo. O, como poco, antes de creerme la milonga a pies juntillas, voy y le pregunto a la otra parte si es cierto o no. Es ahí donde te das cuenta quién te conoce bien y quién no. Y quién es tu amigo y quién a la mínima que le van con un cuento, te manda a hacer puñetas sin molestarse siquiera en hablar contigo…
No te voy a decir que no decepciona, pero siendo objetivos, “amistades” así, ¿pa qué las quieres?. Amistades así, sobran. Ya lo dice el refrán, a enemigo que huye calentado por terceros, puente de plata. O algo así jajajaja